Explorar la ayuda
Si te cuenta
Un relato puede aparecer poco a poco. Al adulto le corresponde escuchar sin presionar, proteger y sostener el acompañamiento después de la primera conversación.
En Chile, una de cada cuatro personas que contó un abuso sintió que recibió poco o ningún apoyo.1 Quien no se siente escuchado puede dejar de contar o tardar mucho en volver a intentarlo. Una respuesta que cree, no culpa y busca protección le muestra que puede seguir pidiendo ayuda.
Esta conversación puede ser difícil también para ti. Si en el momento no supiste qué decir o reaccionaste de una manera que no te gustó, puedes volver a acercarte: «el otro día no supe qué decirte; te creo y te voy a ayudar».
Escucha y cree
- Busca un lugar privado y ponte a su altura.
- Escucha sin interrumpir, sin apurar y sin completar sus frases.
- Dile que le crees, que hizo bien en contarte y que lo que pasó no es su culpa.
- Es normal sentir angustia, rabia o sorpresa. Intenta responder de una manera que le dé seguridad, para que no sienta que tiene que hacerse cargo de lo que tú sientes. Si se te nota la emoción, puedes decirle que no es con él o ella.
- No le preguntes por qué no lo contó antes ni por qué no se defendió. Esas preguntas repiten la culpa que quien abusó ya le traspasó.
Participación en el cuidado
Pregunta qué necesita y qué le preocupa, sin pedir detalles del abuso. Explícale los pasos y con quién tendrás que hablar, usando palabras que comprenda. Escuchar su opinión no significa dejarle la responsabilidad de decidir cómo se organizará la protección.
No investigues
Escuchar no es interrogar. Puedes recibir lo que quiera contarte y preguntar lo necesario para saber si está seguro o segura ahora («¿hay algo que necesites ahora para sentirte seguro?»), sin pedir detalles de los hechos ni intentar comprobar lo que pasó. Para lo que sigue, pide orientación especializada.
- No hagas preguntas que sugieran respuestas («¿te tocó aquí?», «¿fue tu tío?»).
- No pidas detalles ni le hagas repetir el relato a otras personas.
- No le pidas que muestre lesiones ni que se quite ropa.
La investigación le corresponde a la Fiscalía. La Ley 21.057 regula la entrevista investigativa grabada y la declaración judicial para prevenir la victimización secundaria. Busca evitar repeticiones innecesarias; una nueva entrevista solo procede en las condiciones de su artículo 10. Al recibir un relato, escucha sin interrogar ni sugerir respuestas.
No prometas guardar el secreto
Si te pide que no se lo cuentes a nadie, dile con claridad que no puedes prometerlo porque quieres protegerle, que vas a tener que hablar con otras personas y que le vas a decir con quién y para qué. Así sabe que no va a enfrentar esto en soledad y qué va a pasar con lo que contó. A medida que avances, cuéntale a quién le hablaste y por qué.
No hables con la persona señalada
No la llames, no la enfrentes y no le avises. Confrontarla o advertirle puede aumentar el riesgo para el niño, niña o adolescente, exponerlo a presiones para que se retracte y dificultar la protección y la investigación.
Escribe lo que te dijo
Apenas termines la conversación, anota lo que te dijo con sus palabras, sin interpretar. Agrega la fecha, la hora y el lugar, y cómo estaba mientras hablaba. No se trata de reunir pruebas ni de completar la historia: anota solo lo que escuchaste. Ese registro sirve a quienes te orienten y, si hay denuncia, a la Fiscalía.
Si después dice que era mentira
Puede pasar, sobre todo cuando hay presión o miedo, o cuando la reacción de los adultos fue dura. Una retractación no prueba que el primer relato fuera falso. Pide orientación antes de concluir nada.
Para tener a mano
- Escuchar en privado, a su altura, sin interrumpir.
- Creer. Decirle que hizo bien en contar y que no es su culpa.
- No preguntar detalles ni sugerir respuestas.
- No pedirle que muestre lesiones.
- No prometer secreto; explicar con quién vas a hablar.
- Darle seguridad aunque te emociones; si se nota, decirle que no es con él o ella.
- No hablar con la persona señalada.
- Escribir lo que dijo, con sus palabras, fecha y hora.
- Pedir orientación y seguir los pasos de protección.
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Encuesta Nacional de Adversidades Tempranas 2021 (CUIDA UC y Fundación Para la Confianza), Estudio 8: apoyo percibido poco o nada, 28,2 %. ↩
